"Podemos colaborar aún más con el Plan Divino, activando e incorporando la luz en la materia, mediante la conexión y fusión real con la luz de nuestro Real Ser, quien nos provee y trasvasa la información desde Su conciencia y sabiduría cósmica la cual queda integrada y proyectada plenamente al mundo físico", Irmgard Radefeldt.